Cantos

Pascua

Radiante

Escucha hija, inclina el oído y todo tu ser,

prendado está el Rey de tu belleza, de tu belleza.

¡Radiante, ponte en pie, que amanece tu luz,

la Gloria de Yahvé, brillará sobre Ti!

¡Alza los ojos entorno y mira, todos se reúnen y

vienen a Ti!

 

Aleluya cantará

Aleluya cantará, quien perdió la esperanza

y la tierra sonreirá, Aleluuuuuuuuuya

 

Tómame y enséñame a servirte

Tómame y enséñame a servirte.

Tómame y úsame Señor.

Dejo atrás todo mi pasado;

quiero hacer, Señor,

hoy tu voluntad.

 

Santo, eres Santo, los cielos te proclaman

Santo, eres santo, los cielos te proclaman,

Santo eres santo, la Tierra entera llama a su

Santo; eres Santo, bendito el que viene

en el nombre (en el nombre), Hosanna,

Queremos cantar…. que eres

Santo, eres santo, los cielos te proclaman,

Santo, eres santo, la Tierra entera llama, a su

Sa-a-anto, a su Sa-a-anto

 

Cordero de Dios

Cordero de Dios, Tú que quitas el pecado.

Cordero de Dios, Tú que quitas el pecado

ten piedad de nosotros, ten piedad de nosotros. (bis)

Cordero de Dios, Tú que quitas el pecado

Cordero de Dios, Tú que quitas el pecado

danos la paz, danos la paz

 

El amor

Si no tengo amor no soy nada,

si no tengo a Dios nada soy.

El amor es comprensivo,

el amor es servicial,

el amor no tiene envidia

ni se alegra del mal.

El amor, el amor no pasa nunca,

Dios es amor.

El amor no es egoísta, no tiene vanidad

no se alegra de la injusticia, goza con la verdad.

El amor, el amor no pasa nunca,

Dios es amor.

Si no tengo amor no soy nada,

si no tengo a Dios nada soy.

El amor, el amor, el amor,

el amor no pasa nunca, Dios es amor.

 

Tú, que sabes como soy (Pascua)  

Tú que sabes como soy

me enseñas donde voy,

Tú me conoces bien por dentro.

Tú que me viste nacer

y puedes comprender

todo lo que yo no comprendo.

Tú, hoy te quiero cantar,

perderme en tu mirar,

no ir a ningún lugar,

dejarlo todo atrás

como un atardecer de invierno.

Tú, Madre de la Verdad,

toda mi libertad,

mi gozo, mi paz, mi consuelo.

Tú, Madre de la unidad,

fuente y felicidad,

mi vida, mi ilusión, mi anhelo.

Tú que sabes como soy

me enseñas donde voy,

como estrella polar

que me hace caminar

con rumbo fiel por el sendero.

Tú, a Ti quiero cantar

toda la eternidad

con tu Hijo Dios

allá en Cielo.

Tú, luz de la humanidad,

enséñame a rezar

tu misma súplica y tu ruego.

Tú que me haces olvidar

que fui esclavo del mal,

haz que pueda llegar

Contigo hasta el final

y allí nacer por fin de nuevo.

Tú, tú eres mucho más

que una casualidad,

un capricho de Dios, un juego.

Tú, nacida para amar,

no sabes que es pecar,

eres Madre de Dios junto a la

cruz y en un pobre portal,

al lado de Jesús

la Reina celestial,

sin mancha original,

de Ti se enamoró tu Dueño, Tú.