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17 de marzo del 2019

II Domingo de Cuaresma (Ciclo C) 

“Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo

 

DESDE LA ATALAYA de la Virgen del Carmen

Con el lema “Nuestra misión: la educación, nuestro centro: la persona“, acabo de participar en la Jornada Diocesana de Enseñanza, que en esta ocasión ha tenido lugar en el Seminario Diocesano de Madrid. Presidida por D. Jesús Vidal, obispo auxiliar de Madrid, la ponencia la realizó José María Olaizola, sacerdote jesuita twitero, influencer: un gran tipo! Versó sobre “Educación: las fronteras imposibles“. La tarea educativa hoy, especialmente en nuestros colegios cristianos, consiste en ampliar los horizontes. Darnos cuenta de nuestras limitaciones para salir de nuestros muros. Pensaba que soy el primero que necesito salir de los muros que yo mismo me he construido. Todos necesitamos salir de nosotros mismos, para superar los “imposibles” que nos hemos puesto. Tenemos limitaciones, pero habitualmente no coinciden con las que nos autolimitamos. También me daba cuenta que esta es la auténtica descendencia y tierra prometida que Dios abre para Abrán, nuestro padre en la fe. Y los hijos tenemos que recorrer el mismo camino que los padres. Y superarlos. Cuando al terminar la mañana, he celebrado el bautismo de Álvaro, me han conmovido las lágrimas de su madre ante su hijo que corría al encuentro de sus hermanos mayores. Nuestra auténtica liberación consiste en una compañía a la que pertenecemos. Pedro se siente libre (“¡Qué bueno es que estemos aquí!”) perteneciendo a la relación con Jesús, con los otros apóstoles, con la aventura que ese hombre había introducido en su vida. Salir de nuestros muros es la verdadera finalidad de la cuaresma para abrirnos a la Pascua, hasta que lleguemos a esa que no se acaba nunca. Para esto existe la Parroquia. La Iglesia. Este pueblo que camina unido -hoy pidiendo por nuestros seminaristas- hasta participar juntos en aquella Pascua Eterna. En comunión, vuestro párroco.

 

 

 

ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos. AMÉN

                          (San Ignacio de Loyola)

 

 

 

PAPA FRANCISCO: SEIS AÑOS DE PONTIFICADO

Han pasado seis años desde aquel 13 de marzo de 2013, cuando fue elegido el primer Papa del continente americano, el primer jesuita, el primero con el nombre de Pobre de Asís,  2191 días con el Papa Francisco, 265º Sucesor de Pedro.

Recemos agradecidos por su pontificado y pidamos al Señor que le llene de su santo Espíritu

 

 

 

MARÍA, EL GRAN REFERENTE FEMENINO

  1. Alexandre Awi Mello, Padre de Schoenstatt y Secretario del Dicasterio de Laicos, Familia y Vida en el Vaticano, en su libro: “Ella es mi mamá”, que recoge una larga entrevista con el Papa Francisco a propósito de relación con la Virgen María, desde su infancia hasta ser Obispo de Roma, su afecto por Ella, sus devociones y oraciones. Aquí algunos de sus comentarios:

“Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, nada mejor que hablar de María, la Madre de Jesús. Mujer fuerte y osada, que enfrentó los prejuicios de su tiempo para llevar adelante su misión de mujer, madre, esposa, educadora y trabajadora. María no es símbolo de resignación ni de sumisión servil al poder masculino, como erróneamente algunos pueden haberla considerado a lo largo de los siglos. En sus reflexiones, Francisco destaca, por el contrario, la fuerza y el coraje de esa joven mujer, capaz de generar –en su tiempo y aún hoy– una verdadera «revolución de la ternura», «porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño», afirma el Papa en su exhortación programática Evangelii gaudium. «En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes» (n. 288).

El Papa revela la importancia que da al papel de María en la vida de la Iglesia y las actitudes marianas que la Iglesia debe encarnar para ser respuesta efectiva a las necesidades de los hombres en el hospital de campaña del mundo actual: una Iglesia Madre, misericordiosa y acogedora, maternal como María, capaz de realizar la revolución de la ternura. De hecho, en la visión teológica de Francisco, heredada de los padres de la Iglesia, María siempre debe ser vista en íntima unidad con la Iglesia y  viceversa. Por eso, hablar de María es hablar de la Iglesia como mujer. De ahí se concluye también la importancia de mirar a María a fin de entender mejor el papel de la mujer en la Iglesia y la sociedad. María es el gran referente femenino, tanto en la Iglesia como en la historia.

En la JMJ, celebrada recientemente en Panamá, el Papa no dudó en afirmar que: «la joven de Nazaret no salía en las redes sociales de la época, ella no era una influencer, pero sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más influenció en la historia». De hecho, al decir «sí» a las promesas de Dios, «¡María se arriesgó y por eso es fuerte, por eso es una influencer, es la influencer de Dios! El “sí” y las ganas de servir fueron más fuertes que las dudas y las dificultades».

 

 

 

DIA DEL SEMINARIO

El seminario, misión de todos

El lema de este año es “El seminario, misión de todos”, porque todos somos responsables de la pastoral de la llamada y porque requiere la participación activa de todos los cristianos como miembros del Cuerpo de Cristo. También es “misión de todos” rezar por los seminaristas y colaborar en su preparación para el sacerdocio. (Fuente: Conferencia Episcopal Española)